miércoles, 6 de marzo de 2013

Ha fallecido Buenaventura Cristóbal Roigé



          Buenaventura Cristóbal Roigé fue el primer entrevistado en 2007 para el documental “Tras las Rejas Franquistas”, Ha fallecido en el 21 de enero de 2013. Que la tierra te sea leve, amigo Ventura. Desde aquí un gran abrazo a toda su familia y nuestro más profundo pésame.

         Ventura fue encarcelado, principalmente, por “ser hijo de”. Su padre, Fermín Cristóbal, secretario de la Casa del Pueblo y de la Diputación Provincial, conoció los campos de refugiados franceses y acabó viajando en el 'tren de la muerte' a Dachau, el campo de exterminio nazi, muriendo el 8 de febrero de 1945. Su padre Fermín era un escritor que se relacionaba con la intelectualidad liberal segoviana, y su trabajo en la diputación le vinculaba con el Frente Popular. Buenaventura nos contó su experiencia tras pasar por la cárcel, no sólo en Segovia, sino también en el “Castillo de Galeras” (Cartagena). Esta experiencia la volcó en su libro “Castillo de galeras. Rejas en la adolescencia 1936-1945”. Sus palabras nos demostraban aquellas mismas sensaciones que volcó en los capítulos de esa biografía de adolescencia. 


Durante toda mi vida he tenido mucho miedo a escribir lo que pensaba y aún más a expresarme libremente.”


        Su voz era la viva esencia de la ruptura del miedo, la valentía del que se sabe represaliado pero escuchó una y otra vez que mejor estaba callado que recordando que le secuestraron su adolescencia por sus ideas progresistas. 


Su manera de contarnos su experiencia no buscaba dramatismo alguno. Incluso en algún episodio nos contó alguna anécdota graciosa ocurrida en prisión, como muestra del afán de agarrarse a todo aquello que le permitiera seguir sintiéndose humano. Su primera estancia en la prisión de Segovia, entre 1936 y 1937, con tan sólo 16 años, dejaba patente la violencia de aquellos que se sublevaron contra la legalidad democrática republicana, que no tuvieron miramiento ni en la edad de sus víctimas. La rápida desaparición de su padre Fermín, que consiguió huir de Segovia tras el golpe, no libró a la familia de la represión: Buenaventura fue encerrado. Su joven edad no le impedía estar asociado a la Federación Universitaria Escolar[1], que desde 1933 abandonó su primigenio carácter apolítico y neutral por una encendida defensa del antifascismo, comprometiéndose de forma activa en la defensa de la democracia y de los valores de la República Española, dado el auge de su oponente en la Universidad, el SEU, o Sindicato Español Universitario de la Falange. Con el golpe de Estado, las FUE defendieron la legalidad republicana y sus miembros lucharon en el frente o actuaron en la retaguardia en tareas educativas, culturales, asistenciales y sanitarias.



            Pero Buenaventura fue detenido y llevado a prisión. Su actividad no había sido muy grande ya que su corta edad tampoco daba para más, pero ser “hijo de”, como él decía, le llevó a ser enemigo del régimen naciente. La represión franquista era sistemática y eficaz. Al salir de la prisión fue movilizado para encuadrar las filas de los sublevados. Pero no debía haber tenido suficiente castigo para ellos. Su vinculación familiar salío de nuevo a escena. Fue encerrado durante cuatro años en Cartagena, en el Castillo de Galeras. Allí vivió meses totalmente aislado; de hecho nos contaba los efectos psicológicos de la soledad de la celda y no tener nadie con quien hablar, ya que fue aislado completamente solo durante meses. Nos mostró el dibujo de lo que veía desde su celda. Un paisaje de Cartagena, con los omnipresentes barrotes de su imagen. Fue la portada de su autobiografía de adolescencia. (http://cadacosasutiempo.blogspot.com.es/2008/12/rejas-en-la-adolescencia-agradecimiento.html)

        “Durante toda mi vida he tenido mucho miedo a escribir lo que pensaba y aún más a expresarme libremente. Desde el día en que Juan, estando los dos solos en la celda, sentados en lo alto de las colchonetas, me contó que él era un represaliado de las huelgas de 1917 y que, considerado como revolucionario, su ficha seguía en los ficheros de activistas, creo que quedé marcado con una gran aspa roja de miedo, a que cualquier acto mío considerado incorrecto por cualquier represor se volviera contra mí. Tenía 16 años y un mundo nuevo pululaba alrededor mío… Juan era contable en una resinería de Valsaín.
De la noche de mi detención domina el recuerdo que hacía frío, mucho frío. (…) Todo comenzó a las nueve de la noche. Llamaron a la puerta de casa, abrí yo. Dos jóvenes estaban en el dintel, a uno de ellos lo reconocí por haberle visto con frecuencia con otros amigos en los jardines del Alcázar. Se acercó mi madre y les dijo que pasaran, pero no quisieron; dijeron que tenía que acompañarles a la comisaría de policía, que dejase en casa lo que llevara en los bolsillos, cortante o punzante. No me despedí de mi madre, le di un beso y nos fuimos
”.

Que la tierra te sea leve, amigo Ventura.






Ventura en una foto del pasado diciembre de 2012

              Ventura con un retrato de su padre que hizo estando preso. 2007


[1]Para quien no la conozca, las FUE fueron unas organizaciones universitarias y escolares que aparecieron en la etapa final de la Dictadura de Primo de Rivera, y que adquirieron un protagonismo clave en su crisis, en el advenimiento de la II República española y fueron modelo para el movimiento estudiantil antifranquista de los años sesenta. En la historia universitaria fueron claves dado los logros que consiguieron en relación con la participación democrática de los estudiantes en la Universidad y en el fomento de la cultura entre el pueblo. Representaban una alternativa laica frente a las asociaciones confesionales, como la Confederación de Estudiantes Católicos de España, así como ante las de signo tradicionalista y, más adelante, falangista. En la II República consiguieron la representación oficial de los estudiantes en los claustros universitarios, juntas de gobierno y consejo universitario. Su interés en esta época se centró, además, en participar en la reforma de la enseñanza y en el intento de que las clases populares accedieran a la cultura y la educación. En este sentido, se creó la Universidad Popular (en Segovia existió desde 1920) y se fomentó la extensión universitaria. A partir de 1933, a la FUE le salió un oponente en la Universidad, el SEU, o Sindicato Español Universitario de la Falange. Ante este hecho, y el auge del fascismo, la FUE abandonó su primigenio carácter apolítico y neutral por una encendida defensa del antifascismo, comprometiéndose de forma activa en la defensa de la democracia y de los valores de la II República. Con el golpe de Estado, optaron  por la defensa de la legalidad republicana y sus miembros lucharon en el frente o actuaron en la retaguardia en tareas educativas, culturales, asistenciales y sanitarias.

Esta semana en Segovia... "Democracia y Derechos Humanos. Segovia", por Santiago Vega y Presentación de "Segovianos al servicio de la República" en La Granja


Charla coloquio sobre el libro "Segovianos al servicio de la República". El acto comenzará con la presentación del libro, la cual correrá a cargo de Santiago Vega Sombría, autor del libro. Al finalizar se abrirá un coloquio sobre el tema.

lunes, 18 de febrero de 2013

Fallece Luisa Carrera Vega

Fue detenida con 21 años en 1936, y utilizada como rehén porque tres hermanos  suyos habían cruzado la sierra para defender la legalidad republicana


El pasado día 13 de febrero falleció, a los 98 años de edad, Luisa Carrera Vega. Luisa, natural de Valsaín, de familia de albañiles y jornaleros, fue detenida con 21 años en diciembre de 1936, utilizada como rehén porque tres hermanos  suyos habían cruzado la sierra a Madrid el 19 de Julio, para defender la legalidad republicana e impedir el avance de los sublevados. En la Casa de Infantes sufrió numerosas palizas por parte de los falangistas hasta no poder moverse.

Los Carrera de Valsaín tuvieron primero presos al padre (Lucas) y su hijo Mariano de tan sólo 15 años de edad. Ambos fueron asesinados poco después, cuyos restos aún no han sido encontrados. El motivo: habían cruzado la sierra los hermanos Lucas, Cándido y Anacleto. Más tarde, fueron detenidas sus hermanas Luisa y Eulalia. Al finalizar la guerra los tres milicianos volvieron a una casa vacía porque las hermanas y la madre fueron desterradas y, además, fueron presos en 1939 por haber luchado en defensa de la República.



En 2008 tuvimos la oportunidad de grabar a Luisa Carrera para el proyecto “Tras las rejas franquistas”, en el que nos narró las vivencias de su juventud en el pueblo, recordando con cariño la etapa republicana y los sufrimientos que padeció su familia a raíz del golpe de Estado que truncó sus vidas provocando la Guerra Civil. Pudimos comprobar la robustez de su persona, en un cuerpo menudo, pero con una fortaleza inmensa, protectora de los suyos y de quien consideró suyos, generosa y afectuosa.
Desde el Foro por la Memoria de Segovia, transmitimos nuestro más sincero pésame a la familia.
Que la tierra te sea leve, Luisa.

miércoles, 30 de enero de 2013

Ha fallecido el historiador Julio Aróstegui

Ha fallecido Julio Aróstegui

El Foro por la Memoria de Segovia le echa ya muchísimo de menos y transmite tanto a la familia de Julio Aróstegui como al conjunto de la comunidad universitaria las condolencias más sinceras y profundas 

Julio-Aróstegui

Federación Estatal de Foros por la Memoria, - 29 enero 2013
El Catedrático emérito de Historia Contemporánea de la Complutense fue en 2012 Co-director del I Congreso de Víctimas del franquismo


Esta pasada noche ha fallecido a los 74 años Julio Aróstegui, Catedrático emérito de Historia Contemporánea de la Universidad Complutense, y director de la Cátedra de Memoria Histórica del Siglo XX de dicha Universidad madrileña.

Es autor de numerosas obras fundamentales para el conocimiento de la historia de la II República y de la Guerra Civil, en especial del movimiento socialista en la época. Asimismo, ha coordinado y dirigido diversas obras colectivas sobre la relación entre la Historia y la Memoria de la guerra civil y del franquismo, sobre la represión franquista.

En próximas fechas aparecerá en las librerías su obra póstuma “Largo Caballero. El tesón y la quimera”, a la que había dedicado largos años de trabajo:
http://www.foroporlamemoria.info/2013/01/largo-caballero-el-teson-y-la-quimera-de-julio-arostegui/

En abril de 2012 fue Co-director del I Congreso de Víctimas del franquismo, organizado por el Foro por la Memoria de la Comunidad de Madrid en la localidad de Rivas-Vaciamadrid, formando parte de los comités científico y de organización del evento.
http://www.congresovictimasfranquismo.org/

La Federación Estatal de Foros por la Memoria quiere transmitir sus más profundas condolencias a la familia de Julio Aróstegui, y al conjunto de la comunidad universitaria. El movimiento social por la recuperación de la memoria democrática mantendrá siempre una enorme deuda con Julio Aróstegui.

Entrevista a Julio Aróstegui en el I Congreso de Víctimas del franquismo:
http://www.congresovictimasfranquismo.org/entrevista-a-julio-arostegui/

Aquí dejamos el enlace al prólogo que realizó Julio Aróstegui para el libro "Tras las rejas franquistas". Fue un tremendo orgullo que prologara esta obra. 

http://www.foroporlamemoria.info/noticia.php?id_noticia=5964





martes, 18 de diciembre de 2012

Fallece Felisa Bravo (Aldealcorvo, Segovia, 1904). "108 años, una república y dos guerras"

Fallece Felisa Bravo (Aldealcorvo, Segovia, 1904). 

"Vivió el estallido de la República con 27 años. Desde muy joven se dedicó a servir en casas, intentando siempre mejorar las condiciones de su trabajo. Durante la guerra su marido, guardia de asalto, luchó en el frente mientras ella inició la retirada con su hija. En Francia arriesgó su vida colaborando con la Resistencia. Su marido, del que no supo nada durante dos años, fue deportado a un campo de concentración nazi, saliendo de él moribundo."

 
http://www.datecuenta.org/fallece-felisa-bravo-la-matriarca-del-proyecto-vencidxs


Obituario en El País, por Natalia Junquera:
http://politica.elpais.com/politica/2012/12/18/actualidad/1355787851_950262.html

 "Los sucesos de los que fue testigo, parte o víctima ocuparían varios tomos de enciclopedia. En el tiempo que estuvo en este mundo, en España hubo dos reyes, dos dictaduras, una república, una Guerra Civil y 37 años de democracia. Fuera de su país vivió, además, una guerra mundial contra el nazismo. Felisa Bravo, una mujer con mucho que contar, falleció el sábado a los 108 años.
La vida de esta republicana condenada, como tantos otros al exilio, estuvo marcada por una fecha: el 20 de noviembre. Un 20-N nació —en Aldealcorvo (Segovia), un pueblo que hoy tiene menos habitantes (27) que en 1904 (100)—; un 20-N enterró a su peor enemigo, Franco, y un 20-N a su marido, Manolo Salinas, que había salido moribundo de un campo de concentración.
El primer recuerdo que Felisa tenía de la Guerra Civil era un ruido, el que hacía un avión que iba todos los días a la Puerta del Sol a lanzar propaganda franquista. “Lo llamábamos el churrero porque aparecía siempre por la mañana”, explicaba a EL PAÍS en noviembre del año pasado. El peor, era un asesinato múltiple. “Vimos a soldados por el viaducto de la calle Segovia (Madrid). Al llegar a la altura de la iglesia, el cura y el sacristán abrieron fuego. Mataron a cuatro. Y entonces la gente entró en la iglesia, los sacó a la calle y los fusiló allí”.
Nieves, su primera hija, solo vivió diez meses: murió de meningitis poco antes de que estallara la Guerra Civil. Después, durante la contienda, Felisa perdió a su primo Juan, fusilado por ser de izquierdas; como su prima, por pertenecer a las Juventudes Socialistas Unificadas y su maestro. Su marido, Manolo, se hizo guardia de asalto para defender la República. “Nunca había tenido un arma entre las manos”, explicaba Felisa, “pero creíamos que la guerra iba a durar un mes, no tres años. Pero Franco tenía todos los apoyos y a los republicanos nos falló todo el mundo”.
En marzo de 1937 nació su segunda hija, a la que también llamó Nieves. Manolo iba y volvía del frente, mientras Felisa iba de refugio en refugio. Los bombardeos la fueron arrastrando hasta Francia. En enero de 1939 llegó a la frontera. “Aún me retumban en los oídos los lloros. No es lo mismo dejar tu país porque te vas a trabajar que porque te lo quitan. Irme sin saber si volvería y sobre todo, sin saber qué sería de los que se quedaban, fue lo más duro que he tenido que hacer en mi vida”, recordaba en su 107 cumpleaños. “No volví a ver a mi madre, ni a mis hermanos. Mi familia desapareció”.
La huida se convirtió para Felisa en un largo exilio. Su marido cayó preso. Estuvo dos años sin saber nada de él. Cuando volvió, no era el mismo. Estaba tan delgado que su hija no lo reconoció: al principio lloraba porque le daba miedo estar con aquel hombre que le decían era su padre.
En 1944 vivieron el desembarco de Normandía. Los norteamericanos acamparon cerca. Muchos eran latinoamericanos y hablaban en español de la comida de sus madres así que Felisa les hizo unas tortillas.
Terminó viviendo en la calle de la República, en Bobigny, a las afueras de París, en una residencia de ancianos. Decía que le aburría jugar a las cartas, como hacían sus compañeros. A ella le hubiera gustado ser actriz, “pero cómica”, aclaraba, “de las que hacen reír”.

jueves, 29 de noviembre de 2012

Ante las declaraciones de Rafael Casado, alcalde de Valverde del Majano, sobre el homenaje a Agapito Marazuela y la bandera republicana

Declaraciones de Rafael Casado:

   Parece que algunos políticos segovianos desconocen nuestra historia más reciente y no es porque no se haya divulgado suficientemente. Todos los segovianos estamos de acuerdo en reconocer a Agapito Marazuela como nuestro segoviano más ilustre por su importante labor de recuperación del folklore castellano. No son tantos los que conocen que el maestro era un gran concertista de guitarra clásica en los años treinta. Las divergencias afloran cuando tratamos de su compromiso político y social, pues Agapito vivió y tomó partido en los acontecimientos más importantes y dramáticos de nuestra Historia.
           La bandera republicana no pretende, ni tiene por qué, provocar conflictos entre demócratas, pues fue el símbolo de un sistema democrático que, como sucede ahora, amparaba los derechos y libertades de los ciudadanos y en el que formaba gobierno el partido que ganaba las elecciones, así, entre 1931 y 1936 gobernaron republicanos de izquierdas y republicanos de derechas. Aquel sistema democrático acabó mal, porque un sector, poco demócrata del ejército español, dio un golpe de estado contra la legalidad (como ocurriera en 1981 con el golpe de Tejero y Milans del Bosch). Frente al golpe de estado muchos demócratas se organizaron para resistir y mantener la legalidad de un gobierno elegido por los españoles en febrero de 1936. Entre estos demócratas había muchos segovianos de distintas ideologías y profesiones: el canónigo de Burgo de Osma, Jerónimo García Gallego, el catedrático de Instituto Mariano Quintanilla, el pintor Alejandro González “Alex”, el escultor Emiliano Barral o el folklorista Agapito Marazuela. Estos dos últimos, entre otros, organizaron en Madrid las Milicias Antifascistas Segovianas para luchar en el frente de batalla, junto con cientos de segovianos residentes en la capital a los que se añadieron otros tantos que huyeron de la dictadura que se estaba implantando en nuestra provincia, por la defensa de la democracia republicana. En la Exposición Internacional de París de 1937, la que alumbró el Guernica de Picasso, Agapito dirigió el grupo de danzantes de Abades que representaron a Castilla. Debido a la actuación durante la guerra civil unos sufrieron exilio (J. García), otros el fusilamiento (A. González) y otros la cárcel (M. Quintanilla y Agapito Marazuela). La dictadura de Franco consolidada por su victoria en la guerra fue tremendamente vengativa con el maestro Agapito, volvió a la cárcel a finales de los cuarenta, por militar en un partido político (PCE) que luchaba por traer la democracia robada en la guerra. De nuevo en la calle el maestro, sin abrigar el más mínimo rencor, hubo de malvivir pobremente dando algunas clases. Muy al final de su vida se habilitó un local como cátedra de folklore para impartir su docencia hasta su muerte en 1983. 

     Con su desaparición, ya en plena democracia, tampoco obtuvo el reconocimiento merecido de sus paisanos, a pesar de que, a propuesta del concejal Luis Peñalosa, se aprobó en el Ayuntamiento de Segovia la erección de un monumento en su honor. Pues bien, esta escultura no se inauguró hasta 2002, ¿cuál es la razón para este retraso? ¿por qué otro segoviano ilustre como el mesonero Cándido, tuvo su merecido monumento pocos meses después de fallecido? ¿Podría haber alguna motivación política para esta diferenciación? Si Agapito Marazuela sufrió cárcel por defender la democracia republicana, es perfectamente legítimo, y nadie tiene que ofenderse si en su honor se lleve una enseña tricolor, pues era la bandera de la Constitución democrática de 1931.

jueves, 15 de noviembre de 2012

Concentración “Verdad, Justicia y Reparación para las víctimas del franquismo”, en el Valle de Los Caídos


El Foro por la Memoria de Segovia participará un año más en la concentración anual frente al Valle de Cuelgamuros. 

Sábado 17 de Noviembre, 13:00 horas. Frente a la entada principal del Valle de Cuelgamuros


Convocan: Foro por la Memoria de la Comunidad de Madrid; Foro Social de la Sierra de Guadarrama; CSOA La Fábrica Resiste

Concentración autorizada