martes, 18 de diciembre de 2012

Fallece Felisa Bravo (Aldealcorvo, Segovia, 1904). "108 años, una república y dos guerras"

Fallece Felisa Bravo (Aldealcorvo, Segovia, 1904). 

"Vivió el estallido de la República con 27 años. Desde muy joven se dedicó a servir en casas, intentando siempre mejorar las condiciones de su trabajo. Durante la guerra su marido, guardia de asalto, luchó en el frente mientras ella inició la retirada con su hija. En Francia arriesgó su vida colaborando con la Resistencia. Su marido, del que no supo nada durante dos años, fue deportado a un campo de concentración nazi, saliendo de él moribundo."

 
http://www.datecuenta.org/fallece-felisa-bravo-la-matriarca-del-proyecto-vencidxs


Obituario en El País, por Natalia Junquera:
http://politica.elpais.com/politica/2012/12/18/actualidad/1355787851_950262.html

 "Los sucesos de los que fue testigo, parte o víctima ocuparían varios tomos de enciclopedia. En el tiempo que estuvo en este mundo, en España hubo dos reyes, dos dictaduras, una república, una Guerra Civil y 37 años de democracia. Fuera de su país vivió, además, una guerra mundial contra el nazismo. Felisa Bravo, una mujer con mucho que contar, falleció el sábado a los 108 años.
La vida de esta republicana condenada, como tantos otros al exilio, estuvo marcada por una fecha: el 20 de noviembre. Un 20-N nació —en Aldealcorvo (Segovia), un pueblo que hoy tiene menos habitantes (27) que en 1904 (100)—; un 20-N enterró a su peor enemigo, Franco, y un 20-N a su marido, Manolo Salinas, que había salido moribundo de un campo de concentración.
El primer recuerdo que Felisa tenía de la Guerra Civil era un ruido, el que hacía un avión que iba todos los días a la Puerta del Sol a lanzar propaganda franquista. “Lo llamábamos el churrero porque aparecía siempre por la mañana”, explicaba a EL PAÍS en noviembre del año pasado. El peor, era un asesinato múltiple. “Vimos a soldados por el viaducto de la calle Segovia (Madrid). Al llegar a la altura de la iglesia, el cura y el sacristán abrieron fuego. Mataron a cuatro. Y entonces la gente entró en la iglesia, los sacó a la calle y los fusiló allí”.
Nieves, su primera hija, solo vivió diez meses: murió de meningitis poco antes de que estallara la Guerra Civil. Después, durante la contienda, Felisa perdió a su primo Juan, fusilado por ser de izquierdas; como su prima, por pertenecer a las Juventudes Socialistas Unificadas y su maestro. Su marido, Manolo, se hizo guardia de asalto para defender la República. “Nunca había tenido un arma entre las manos”, explicaba Felisa, “pero creíamos que la guerra iba a durar un mes, no tres años. Pero Franco tenía todos los apoyos y a los republicanos nos falló todo el mundo”.
En marzo de 1937 nació su segunda hija, a la que también llamó Nieves. Manolo iba y volvía del frente, mientras Felisa iba de refugio en refugio. Los bombardeos la fueron arrastrando hasta Francia. En enero de 1939 llegó a la frontera. “Aún me retumban en los oídos los lloros. No es lo mismo dejar tu país porque te vas a trabajar que porque te lo quitan. Irme sin saber si volvería y sobre todo, sin saber qué sería de los que se quedaban, fue lo más duro que he tenido que hacer en mi vida”, recordaba en su 107 cumpleaños. “No volví a ver a mi madre, ni a mis hermanos. Mi familia desapareció”.
La huida se convirtió para Felisa en un largo exilio. Su marido cayó preso. Estuvo dos años sin saber nada de él. Cuando volvió, no era el mismo. Estaba tan delgado que su hija no lo reconoció: al principio lloraba porque le daba miedo estar con aquel hombre que le decían era su padre.
En 1944 vivieron el desembarco de Normandía. Los norteamericanos acamparon cerca. Muchos eran latinoamericanos y hablaban en español de la comida de sus madres así que Felisa les hizo unas tortillas.
Terminó viviendo en la calle de la República, en Bobigny, a las afueras de París, en una residencia de ancianos. Decía que le aburría jugar a las cartas, como hacían sus compañeros. A ella le hubiera gustado ser actriz, “pero cómica”, aclaraba, “de las que hacen reír”.

jueves, 29 de noviembre de 2012

Ante las declaraciones de Rafael Casado, alcalde de Valverde del Majano, sobre el homenaje a Agapito Marazuela y la bandera republicana

Declaraciones de Rafael Casado:

   Parece que algunos políticos segovianos desconocen nuestra historia más reciente y no es porque no se haya divulgado suficientemente. Todos los segovianos estamos de acuerdo en reconocer a Agapito Marazuela como nuestro segoviano más ilustre por su importante labor de recuperación del folklore castellano. No son tantos los que conocen que el maestro era un gran concertista de guitarra clásica en los años treinta. Las divergencias afloran cuando tratamos de su compromiso político y social, pues Agapito vivió y tomó partido en los acontecimientos más importantes y dramáticos de nuestra Historia.
           La bandera republicana no pretende, ni tiene por qué, provocar conflictos entre demócratas, pues fue el símbolo de un sistema democrático que, como sucede ahora, amparaba los derechos y libertades de los ciudadanos y en el que formaba gobierno el partido que ganaba las elecciones, así, entre 1931 y 1936 gobernaron republicanos de izquierdas y republicanos de derechas. Aquel sistema democrático acabó mal, porque un sector, poco demócrata del ejército español, dio un golpe de estado contra la legalidad (como ocurriera en 1981 con el golpe de Tejero y Milans del Bosch). Frente al golpe de estado muchos demócratas se organizaron para resistir y mantener la legalidad de un gobierno elegido por los españoles en febrero de 1936. Entre estos demócratas había muchos segovianos de distintas ideologías y profesiones: el canónigo de Burgo de Osma, Jerónimo García Gallego, el catedrático de Instituto Mariano Quintanilla, el pintor Alejandro González “Alex”, el escultor Emiliano Barral o el folklorista Agapito Marazuela. Estos dos últimos, entre otros, organizaron en Madrid las Milicias Antifascistas Segovianas para luchar en el frente de batalla, junto con cientos de segovianos residentes en la capital a los que se añadieron otros tantos que huyeron de la dictadura que se estaba implantando en nuestra provincia, por la defensa de la democracia republicana. En la Exposición Internacional de París de 1937, la que alumbró el Guernica de Picasso, Agapito dirigió el grupo de danzantes de Abades que representaron a Castilla. Debido a la actuación durante la guerra civil unos sufrieron exilio (J. García), otros el fusilamiento (A. González) y otros la cárcel (M. Quintanilla y Agapito Marazuela). La dictadura de Franco consolidada por su victoria en la guerra fue tremendamente vengativa con el maestro Agapito, volvió a la cárcel a finales de los cuarenta, por militar en un partido político (PCE) que luchaba por traer la democracia robada en la guerra. De nuevo en la calle el maestro, sin abrigar el más mínimo rencor, hubo de malvivir pobremente dando algunas clases. Muy al final de su vida se habilitó un local como cátedra de folklore para impartir su docencia hasta su muerte en 1983. 

     Con su desaparición, ya en plena democracia, tampoco obtuvo el reconocimiento merecido de sus paisanos, a pesar de que, a propuesta del concejal Luis Peñalosa, se aprobó en el Ayuntamiento de Segovia la erección de un monumento en su honor. Pues bien, esta escultura no se inauguró hasta 2002, ¿cuál es la razón para este retraso? ¿por qué otro segoviano ilustre como el mesonero Cándido, tuvo su merecido monumento pocos meses después de fallecido? ¿Podría haber alguna motivación política para esta diferenciación? Si Agapito Marazuela sufrió cárcel por defender la democracia republicana, es perfectamente legítimo, y nadie tiene que ofenderse si en su honor se lleve una enseña tricolor, pues era la bandera de la Constitución democrática de 1931.

jueves, 15 de noviembre de 2012

Concentración “Verdad, Justicia y Reparación para las víctimas del franquismo”, en el Valle de Los Caídos


El Foro por la Memoria de Segovia participará un año más en la concentración anual frente al Valle de Cuelgamuros. 

Sábado 17 de Noviembre, 13:00 horas. Frente a la entada principal del Valle de Cuelgamuros


Convocan: Foro por la Memoria de la Comunidad de Madrid; Foro Social de la Sierra de Guadarrama; CSOA La Fábrica Resiste

Concentración autorizada

Homenaje a los vecinos fusilados en 1936 tras diez años desde su exhumación

Un homenaje recordará a los vecinos fusilados en 1936 tras diez años desde su exhumación

Cuando se va a cumplir una década de la exhumación de los cuerpos de cinco vecinos de Otero de Herreros fusilados en agosto de 1936, la localidad prepara una homenaje para este sábado.
A partir de las 20:00 horas, el salón cultural acogerá la presentación del proyecto ‘Donde habita el recuerdo’, de Clemente Bernard, que consta de un documental, un libro y una exposición multimedia.
Igualmente, intervendrá Santiago Vega, del segoviano Foro por la Memoria, que fue uno de los promotores de los trabajos de exhumación.
Se trata de un acto organizado por la agrupación socialista Entresierras, formada por los municipios de Navas de Riofrío, La Losa, Ortigosa del Monte y Otero de Herreros. Al finalizar, los asistentes compartirán un vino

martes, 17 de abril de 2012

Fotografías de la manifestación-concentración del día 14 de abril

Fotografías de la manifestación-concentración (Placa de la Biblioteca - Estatua de Agapito Marazuela - Plaza Mayor) del día 14 de abril.









Fotografías del Paseo Republicano el 13 de abril

Fotografías del Paseo Republicano el 13 de abril dentro de la IV Semana Republicana de Segovia.
A pesar de las inclemencias del tiempo, se desarrolló dentro de lo planeado. Añadiremos más de la concentración del día 14 en estos días.








lunes, 16 de abril de 2012

Exposición "La II República" en la Facultad de Geografía e Historia de la Universidad Complutense de Madrid

La exposición "La II República: esperanza de un pueblo" estará en el hall de la Facultad de Geografía e Historia de la Universidad Complutense de Madrid hasta el día 27 de abril.